lunes, 9 de mayo de 2011

Mosaicos de Pared

Para comenzar a elaborar un mosaico decorativo para un muro, debemos elegir la técnica correcta, yo elegí la técnica de malla. Ya hemos dicho que la técnica de malla es más cómoda puesto que la trabajamos sobre una superficie plana y en nuestro taller para luego trasladarla hasta el lugar donde quedará instalado definitivamente nuestro mosaico. Y por ser bastante flexible podemos ubicarla en cualquier tipo de muro.
Como ya hemos enseñado esta técnica anteriormente no nos referiremos con profundidad a este paso, pueden buscar en este mismo blog la entrada en que explicamos como se hace.
Ahora quiero referirme en particular a su instalación.

Una vez que tenemos el mosaico terminado y la malla recortada nos dirigimos donde la instalaremos. Previamente a pegarla yo marqué la mariposa en el muro con un lápiz grafito y con un sinsel piqué levemente la pintura del muro y algo de cemento para que la malla pudiera fijarse mejor a la superficie. La pegué con bekron guiándome por las indicaciones del fabricante, dejando que se secara el tiempo que me indicaba el envase. Cuando estuvo seco procedí a fraguar; como mi muro era exterior y el objeto no muy grande, hice la mezcla con fragüe común añadiéndole unas cucharadas de cuarzo molido, lo que me aseguraría la dureza y próxima duración de un fragüe bien preparado. Si este hubiese sido un motivo más grande hubiese optado por un mortero de cemento y sobre todo si el mosaico iba quedar expuesto a aguas lluvias y humedad. No era el caso, así que como dije, sólo ocupé fragüe mezclado con cuarzo.
Luego del fraguado limpié con cuidado y tantas veces fuese necesario con esponjas y paños secos, asegurándome de cubrir y suavizar bien los bordes.

El proceso no es muy diferente de un típico mosaico, salvo porque ahora trabajamos en vertical.
Y así quedó nuestra mariposa instalada en el muro del ante jardín.


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Saludos